
Estafas de cebos famosos apuntan a usuarios globales
Una de las tácticas principales implica los llamados anuncios de «cebo para celebridades». Los estafadores manipulan imágenes, voces o vídeos de personalidades conocidas para promocionar productos sanitarios fraudulentos o atraer a personas a grupos de inversión falsos.
Meta afirma que su programa de protección ahora protege las imágenes de más de 500.000 celebridades y figuras públicas en todo el mundo.
Las últimas demandas están dirigidas a anunciantes en Brasil y China. En Brasil, los acusados supuestamente utilizaron imágenes alteradas y contenido deepfake para promocionar productos sanitarios no aprobados. Una empresa con sede en China está acusada de emitir anuncios de inversión que buscan famosos, dirigidos a usuarios en Estados Unidos, Japón y otros mercados.
Para las marcas de comercio electrónico, el riesgo es evidente: la reputación de la marca y la confianza del consumidor pueden ser explotadas sin que ellos lo sepan.
Fraude de suscripción y camuflaje
Otro caso involucra a un anunciante afincado en Vietnam acusado de usar el «camuflaje» — una técnica que muestra una versión de una página web a los revisores de anuncios y otra diferente a los usuarios.
A los consumidores se les mostraban productos de marca con grandes descuentos, incluidos productos erróneamente vinculados a Longchamp, a cambio de completar encuestas. Luego eran redirigidos a páginas de pago, donde se recopilaban los datos de la tarjeta de crédito. Muchos nunca recibían mercancías y se les cobraban tarifas recurrentes y no autorizadas — una práctica conocida como fraude por suscripción.
Meta dice que trabajó estrechamente con Longchamp para investigar y detener la actividad.
Mayor aplicación de la ley e impacto en la industria
La empresa confirmó que ha suspendido métodos de pago, deshabilitado cuentas, bloqueado dominios fraudulentos y compartido información con socios del sector. También emitió ocho cartas de cese y desistimiento a antiguos socios de Meta Business Partners ofreciendo servicios abusivos como la restauración de cuentas falsas.
Para las empresas europeas de comercio electrónico, esto indica un mayor escrutinio publicitario, pero también una protección más fuerte contra el uso indebido de marcas y las prácticas publicitarias fraudulentas.