
Aumento del comercio electrónico chino
La Comisión Europea ha pedido a Shein y Temu que expliquen sus políticas de protección de los consumidores, concretamente en lo que respecta a la seguridad de los niños, antes del 12 de julio de 2024. Con Temu alcanzando los 75 millones de usuarios en la UE y Shein reportando 108 millones de usuarios activos mensuales, ambas plataformas tienen bases de usuarios considerables en Europa.
El volumen de paquetes que entran en los Países Bajos, una puerta de entrada clave para el comercio electrónico chino, ha aumentado exponencialmente. Según datos de la Aduana holandesa, el número de paquetes aumentó drásticamente, pasando de 172 millones en 2021 a 718 millones en 2023.
Crecimiento tóxico
Una revisión reciente de 144 productos de Shein, AliExpress y Temu descubrió que varios productos de cada empresa no cumplían con los requisitos legales
Lo más preocupante fue el descubrimiento de que los zapatos Shein contenían ftalatos a niveles muchas veces superiores a los límites de seguridad. En un par de zapatos, encontraron 229 veces más de este químico dañino de lo que permiten los estándares.
Un funcionario del equipo de salud ambiental de Seúl dio una explicación detallada de los riesgos: «Los plastificantes a base de ftalatos afectan las funciones reproductivas, como la reducción del recuento de espermatozoides, y pueden causar infertilidad e incluso nacimientos prematuros». El funcionario enfatizó aún más la gravedad de la situación, y agregó que uno de esos productos químicos «está clasificado como carcinógeno humano por el Instituto Internacional para la Investigación del Cáncer, por lo que se debe tener especial cuidado para evitar el contacto a largo plazo con el cuerpo humano».

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La UE toma medidas
El crecimiento explosivo de estas plataformas ha provocado graves preocupaciones. Por ejemplo, a los cuatro meses de su debut, Temu fue capaz de superar a Shein en Francia en términos de cuota de mercado. Aunque esta expansión es notable desde una perspectiva comercial, ha superado a las agencias reguladoras que trabajan para mantener las regulaciones de seguridad.
La Organización Europea de Derechos de los Consumidores, BEUC, se quejó formalmente de Temu en mayo de 2024, alegando que la empresa estaba utilizando tácticas engañosas.
La Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés), que ahora se aplica a estas plataformas, exige medidas de seguridad más estrictas para las plataformas en línea muy grandes, aquellas con más de 45 millones de usuarios activos mensuales en la UE.
Para abordar estos problemas, las autoridades holandesas abogan por una estrategia coordinada. Han instado a todas las partes involucradas, incluidos los productores, las compañías navieras y las organizaciones gubernamentales, a asumir la responsabilidad de garantizar la seguridad de sus productos.
La seguridad está en juego: el comercio digital de la UE se enfrenta a una prueba crítica
Un importante punto de inflexión en la economía digital europea lo indican los alarmantes hallazgos sobre la seguridad de los productos de las grandes empresas chinas de comercio electrónico Shein, AliExpress y Temu. Dado que entre el 85 y el 95 % de sus productos no cumplen con las normas de seguridad de la UE, las consecuencias para la protección de los consumidores son nefastas.
Las importantes bases de usuarios y el aumento de los volúmenes de paquetes de estas plataformas muestran la rapidez con la que se están expandiendo, lo que subraya la necesidad urgente de adoptar medidas reguladoras.
A medida que las autoridades europeas aumentan su escrutinio en virtud de la Ley de Servicios Digitales, Shein y Temu se enfrentan a una creciente presión para demostrar que están siguiendo estrictas normas de seguridad. Cuando en sus productos se encuentran sustancias nocivas, como los niveles peligrosamente altos de ftalatos en los zapatos Shein, existen graves problemas de salud, especialmente para los grupos vulnerables como los niños.
Las quejas de la Organización Europea de Derechos del Consumidor y las investigaciones en curso apuntan a un cambio significativo en el comercio electrónico hacia una mayor rendición de cuentas. A medida que los reguladores intentan encontrar un equilibrio entre la comodidad y la seguridad del consumidor, la rápida expansión del mercado y la necesidad de mantener estrictos estándares de seguridad chocan.
El futuro de estas plataformas en Europa dependerá de su capacidad para adaptarse a los requisitos legales sin poner en peligro la confianza de los usuarios. Millones de clientes confían en productos fiables y seguros en un mundo cada vez más digital, por lo que hay mucho en juego tanto para las empresas participantes como para los clientes.