
Gigantes de la moda como H&M, Zara y Burberry tendrán que cambiar radicalmente. La Unión Europea está preparando una legislación revolucionaria que prohibirá casi por completo la destrucción de los textiles y el calzado no vendidos. Según las estimaciones, hasta el 9% de toda la ropa se destruye antes de que llegue a los clientes.
Las nuevas normas , que entrarán en vigor el 19 de julio de 2026, representan un cambio fundamental en el enfoque de la sostenibilidad en la industria de la moda. Las empresas ya no podrán simplemente quemar o tirar las colecciones no vendidas solo porque están abarrotando los almacenes o amenazando la exclusividad de la marca.
La propuesta legislativa europea permite la destrucción de la ropa solo en doce casos definidos con precisión. Los más comunes incluyen:
- Productos que presentan riesgos para la salud , como productos contaminados o peligrosos que no cumplen las normas de seguridad de la UE
- Productos dañados que no pueden ser reparados económicamente y devueltos a la venta
- Violaciones de la propiedad intelectual , incluidas falsificaciones o productos con acuerdos de licencia caducados
- Intentos fallidos de donación, en los que las empresas ofrecen productos a al menos dos organizaciones sociales durante ocho semanas, pero nadie los reclama
- Razones éticas : ropa con mensajes ofensivos o simbolismo inapropiado.
Cada caso debe estar minuciosamente documentado y las empresas deben mantener registros durante al menos diez años. Por lo tanto, los reguladores tendrán la capacidad de supervisar el cumplimiento de las normas.
La industria de la moda bajo presión
Esta legislación forma parte de un plan europeo más amplio para la transición hacia una economía circular. La industria de la moda es una de las más contaminantes del planeta y produce enormes cantidades de residuos.
Para las cadenas minoristas y las marcas de moda, esto significa la necesidad de replantearse todas las estrategias de gestión de inventario. En lugar de destruir, tendrán que invertir en una mejor planificación de la producción, sistemas de venta con descuento, donaciones o reciclaje.
Las marcas de moda rápida sentirán el mayor impacto, ya que anteriormente dependían de la producción rápida y la eliminación de las colecciones no vendidas. Ahora tendrán que buscar soluciones innovadoras, desde el alquiler de ropa hasta la revisión completa del modelo de negocio, pasando por la venta de segunda mano.
Nueva realidad para los negocios
Las empresas que deseen invocar una de las excepciones deben demostrar que han agotado todas las opciones antes de destruir los productos. Esto significa auditorías obligatorias, pruebas y documentación detallada de cada decisión. La Comisión Europea espera la aprobación final de la legislación durante 2025. Por lo tanto, la industria de la moda tiene aproximadamente un año para prepararse para una nueva realidad en la que la ropa no vendida no puede simplemente «barrerse debajo de la alfombra».
Esta normativa representa un hito histórico en la lucha contra los residuos en la industria de la moda y podría inspirar medidas similares en otras regiones del mundo.
Fuente: Generación Impacto Global