
El acuerdo sobre la Regulación de Servicios de Pago (PSR) y la Tercera Directiva de Servicios de Pago (PSD3) ofrecen una respuesta clara sobre quién asume la responsabilidad cuando algo va mal. Y no es trivial: estamos hablando de millones de transacciones diarias.
Los bancos pagarán si quiebran
¿El mayor cambio? Si un banco no implementa los mecanismos de protección adecuados, debe cubrir la pérdida del cliente. Los bancos tendrán que verificar que el nombre del beneficiario coincida con el número de cuenta. Si no, simplemente rechazarán el pago.
Para transacciones no autorizadas, cuando un estafador cambia o inicia un pago, el banco reembolsa la cantidad total. Esto también se aplica al «fraude por suplantación», cuando alguien finge ser un empleado bancario y convence al cliente para que apruebe un pago.
Las plataformas online también pagan
Un detalle interesante: las plataformas serán responsables si no eliminan contenido fraudulento. Cuando un banco alerta a una plataforma sobre fraude y esta no responde, la plataforma debe reembolsar al banco que ya ha reembolsado al cliente.
Los anuncios de servicios financieros en grandes plataformas y motores de búsqueda tendrán que demostrar que están licenciados en el país correspondiente.
¿Qué significa esto para el comercio electrónico?
Una mayor protección debería aumentar la confianza en las compras online. Menos fraudes, reglas más claras. Pero ten cuidado: si gestionas una plataforma con anuncios o contenido de afiliados, tendrás que estar más alerta.
El acuerdo aún necesita aprobación formal antes de entrar en vigor.