
Mientras toma el café de la mañana, tres millones de paquetes ya están cruzando solo a los Países Bajos. La mayoría ni siquiera se quedará allí, sino que se dirigen a otros países de la UE, lo que crea una enorme pesadilla logística para los funcionarios de aduanas que apenas pueden mantenerse al día.
Las cifras son asombrosas. Las investigaciones muestran que el 65% de estos paquetes están infravalorados a propósito para evitar el pago de aranceles. Se trata de una evasión fiscal masiva que cuesta miles de millones a los países de la UE, al tiempo que inunda el mercado con productos potencialmente peligrosos que no han sido debidamente controlados.
La solución del Parlamento Europeo es sencilla pero eficaz: obligar a los vendedores de fuera de la UE a establecer almacenes dentro de Europa. Empresas como Amazon y Temu ya han empezado a hacerlo, pero pronto podría ser necesario para todos.
¿Por qué es importante esto?
Es mucho más fácil inspeccionar los envíos a granel que entran en un almacén que comprobar millones de paquetes individuales en la frontera. Piense en ello como un control de calidad a nivel de fábrica en lugar de tratar de detectar problemas después de que los productos ya están dispersos por todo el continente.
Actualmente, los productos por valor inferior a 150 euros entran en la UE libres de impuestos. Esa exención está en el tajo. Demasiados vendedores han estado jugando con el sistema dividiendo las órdenes o mintiendo sobre los valores para mantenerse por debajo del límite.
El Parlamento también está considerando una tasa de tramitación de 2 euros por cada paquete procedente de fuera de la UE. El objetivo no es castigar a los consumidores, sino hacer que los vendedores se lo piensen dos veces antes de enviar artículos individuales en lugar de utilizar los almacenes locales.
Las autoridades aduaneras se están viendo desbordadas, por lo que la UE quiere que los Estados miembros inviertan en herramientas de IA y tecnología blockchain para hacer más eficientes los controles. No se trata solo de palabras de moda: la tecnología podría ayudar a identificar paquetes sospechosos antes de que entren en la cadena de suministro.
Los Países Bajos son los países que más están sintiendo la presión. Con el 84% de los paquetes que solo pasan a otros países, se han convertido en el centro de clasificación no oficial de Europa. Otros países de la UE están empezando a quejarse de la carga que crea este proceso.
¿Qué significa esto para los compradores?
Si estas propuestas se convierten en ley,se esperan cambios en la forma de comprar a los vendedores internacionales. Los plazos de entrega podrían mejorar a medida que más empresas establezcan almacenes en la UE, pero los precios podrían aumentar a medida que se cierre el sistema actual de elusión fiscal.
Las propuestas aún necesitan la aprobación de los Estados miembros de la UE, pero el impulso está aumentando. Después de años de ver cómo productos baratos y potencialmente inseguros inundan los mercados europeos mientras las empresas legítimas pagan impuestos completos, los reguladores finalmente están contraatacando.