
¿Por qué ahora?
Los minoristas y fabricantes europeos se enfrentan a una afluencia masiva de paquetes baratos que eluden los derechos de aduana debido a su bajo valor. Mientras que las empresas europeas pagan impuestos y cumplen con estrictas regulaciones, los competidores asiáticos ingresan al mercado prácticamente libres de impuestos.
Plataformas como Temu, Shein y AliExpress entregan millones de paquetes a Europa, por debajo del umbral que desencadena los trámites aduaneros. Esta asimetría crea un campo de juego desigual.
¿Qué cambia en 2026?
Si la UE acepta la propuesta italiana, todas las parcelas de fuera de la unión estarían sujetas a un nuevo gravamen dos años antes de lo previsto. El argumento de Giorgetti enfatiza la necesidad de proteger el mercado europeo de una afluencia incontrolada de productos que no han sido sometidos a controles estándar.
Para los vendedores de comercio electrónico en Europa, la introducción temprana del impuesto podría significar condiciones más niveladas.