
La UE endurece el control sobre envíos baratos
La UE se enfrenta a una masiva afluencia de paquetes procedentes de China. Solo en 2025, llegaron hasta 5.800 millones de envíos, de los cuales más del 90% procedían de China. Actualmente, la mayoría de estos valores son inferiores a 150 €, lo que significa que no están sujetos a derechos aduaneros, una laguna legal que, según los reguladores, ha impulsado el crecimiento de plataformas como Shein, Temu y AliExpress.
Para abordar esto, Bruselas está avanzando con una importante reforma del sistema aduanero que incluye el fin oficial del umbral de 150 € libre de aranceles. Al eliminar este límite, la UE pretende garantizar una competencia justa, realizar mejores controles de seguridad de los productos e introducir multas para las plataformas de mercado que vendan bienes ilegales o peligrosos.
Visitar después de 8 años abre temas sensibles
Una delegación de nueve eurodiputados, encabezada por Anna Cavazzini, planteó varios temas a la vez en Pekín: seguridad del producto, condiciones de fabricación, protección infantil online y el acceso de las empresas europeas al mercado chino. Esta es la primera visita oficial del Parlamento de la UE a China en ocho años, tras el levantamiento de sanciones contra ciertos eurodiputados.
China responde con nuevas normas de comercio electrónico
Pocos días después de la visita, llegó una respuesta. Los ministerios chinos introdujeron nuevas directrices para el sector del comercio electrónico destinadas a conectar mejor los mercados nacionales y globales.
El plan incluye:
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Apoyar la expansión de plataformas chinas en el extranjero.
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Crear zonas piloto para el comercio electrónico transfronterizo.
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Simplificando la entrada de productos extranjeros en el mercado chino.
El objetivo es encontrar un equilibrio entre crecimiento y regulación, mientras China simultáneamente señala su intención de seguir siendo un actor global poderoso.
Qué significa esto para el comercio electrónico en Europa
Para los actores del comercio electrónico en la UE, esto significa una cosa: se avecina un entorno más estricto. Más inspecciones, requisitos de cumplimiento más altos y potencialmente mayores costes al vender a través de plataformas de mercado.
Sin embargo, al mismo tiempo, también se está abriendo la dirección opuesta: si China facilita la importación de productos de alta calidad, podría ser una oportunidad para que las marcas europeas se expandan.