
Como escribimos recientemente, la Comisión Europea propuso oficialmente introducir una tarifa de manejo de 2 € en los envíos de comercio electrónico de bajo costo que lleguen a la UE. Sin embargo, Bélgica no quiere esperar un enfoque conjunto y está preparando su propia solución.
Quién y cómo pagará
La propuesta del nuevo impuesto provino del partido gobernante Les Engagés. La tarifa de 2 euros se aplicaría a paquetes por valor de hasta 150 euros importados de fuera de la Unión Europea. En la práctica, esto significa principalmente envíos desde plataformas chinas como AliExpress, Shein o Temu.
Las autoridades aduaneras belgas esperan alrededor de 1.400 millones de paquetes importados este año. Aplicar el impuesto a todos los envíos generaría ingresos de varios cientos de millones de euros anuales, lo que ayudaría a reducir el déficit presupuestario estatal.
Los minoristas lo agradecen pero tienen reservas
La federación belga de comercio electrónico Becom calificó la propuesta como «un primer paso hacia un campo de juego más justo para los minoristas belgas». La asociación señaló la alta proporción de productos peligrosos que ingresan a Europa desde China.
Sin embargo, la directora general Greet Dekocker advirtió que se trata de un problema europeo que requiere un enfoque coordinado. «La velocidad con la que Bélgica está abordando esto es admirable, pero se necesita hacer más». Dijo Dekocker. Según ella, si otros países no introducen medidas similares, podría conducir a un cambio de compras a través de otros estados miembros y, por lo tanto, reducir los ingresos.
Becom también exige que parte de los ingresos fiscales vuelvan a fluir hacia la infraestructura: para tecnología de escaneo, personal capacitado digitalmente y bases de datos para una mejor detección de los delincuentes.
La Unión Europea prepara su propia solución
La Comisión Europea está trabajando en una iniciativa similar que debería entrar en vigor en marzo de 2028. Allí también se está considerando una tarifa de 2 euros por paquete desde países fuera de la UE, y la tarifa se reducirá a 0,50 euros para envíos a almacenes europeos.
A diferencia de la propuesta belga, las tasas de la UE se reinvertirían principalmente en la aplicación de las regulaciones existentes. El presupuesto debería permitir a los Estados miembros realizar más inspecciones destinadas a combatir los productos peligrosos y las falsificaciones.
En 2028, también debería suprimirse la exención de los derechos de importación, que actualmente se aplica a los envíos por valor de hasta 150 euros. Es precisamente esta excepción la que otorga a las plataformas fuera de la UE una ventaja competitiva significativa.
Sin embargo, los expertos dudan de que una tarifa de 2 euros frene significativamente la popularidad de las plataformas chinas.
Dado que los precios de los productos en estas plataformas a menudo oscilan en unos pocos euros, la tarifa adicional puede representar solo un aumento marginal.
La medida europea aún necesita la aprobación del Parlamento Europeo y los estados miembros. Sin embargo, Bélgica muestra que algunos países están listos para actuar de forma independiente si las instituciones europeas no se mueven lo suficientemente rápido.